Atila se sometió a una cirugía de extirpación de vesícula biliar. Posteriormente, su sistema digestivo sufrió una completa alteración. Sufría de diarrea constante y dolor de estómago, y además tuvo que seguir una dieta estricta, renunciando a sus comidas favoritas.
Sus problemas digestivos se han resuelto por completo y ya no tiene que dejar de comer sus comidas favoritas. Sus problemas vasculares también se han resuelto y ahora goza de una salud perfecta.





